Cuando planeas un viaje a Italia, todo el mundo suele pensar en ciudades como Roma, Pisa, Florencia o Venecia, pero yo siempre voy a contracorriente me fui 4 días a un tour por Milán, Génova y Cinque Terre.

La excusa del viaje era visitar a unos amigos que viven en Génova, así que lo organizamos con tiempo (el viaje fue en noviembre y me pillé los vuelos en septiembre) y me salió un viaje tirado de precio.

La organización del tour fue el siguiente:

  • Día 1: llegada al aeropuerto de Milán (Bérgamo) y desplazamiento hasta Génova en tren (ese día solo pudimos ver la estación de Milano Centrale y poco más).
  • Día 2: visita a Cinque Terre, de los que dicen ser los 5 pueblos más bonitos de Italia.
  • Día 3: conociendo Génova.
  • Día 4: descubriendo Milán y vuelta al España (aeropuerto de Valencia).

[Foto del primer día en la estación de Milán, esperando el tren hacia Génova]

En este artículo voy a hablar del día que pasamos en Milán y en otros posts os hablaré de Génova y Cinque Terre, para no extenderme demasiado.

 

Milán, una ciudad que me sorprendió

Milán es la segunda ciudad más grande de Italia y tengo que decir que me sorprendió gratamente.

Había pedido referencias a varios amigos y conocidos que la conocían y la mayoría coincidían en decirme que es una ciudad que no merece mucho la pena. Lo que decía al principio: todo el mundo te recomienda viajar a Roma, Venecia o Florencia.

Pero, la verdad, a mí me gustó mucho y, sin ninguna duda, recomiendo conocerla.

 

Il Duomo y la Galería Vittorio Emanuele

Nada más bajar del tren que nos traía desde Génova, cogimos el metro y nos fuimos hasta el conjunto formado por Il Duomo y la Galería Vittorio Emanuele.

La catedral de Milán es simplemente espectacular. Se encuentra situada en la Piazza del Duomo y el templo encuadra toda la plaza.

La vista de la catedral a medida que vas subiendo las escaleras del metro y la vas descubriendo es increíble. Sin duda, fue lo que más me gustó de Milán.

Inmediatamente a la izquierda de la catedral se encuentra la Galería Vittorio Emanuele.

Se trata un edificio formado por dos arcadas perpendiculares que está coronado por una cubierta de arcos de cristal.

Su interior alberga una gran variedad de tiendas, restaurantes y hoteles, y es un complejo de una gran belleza.

 

 

Navigli, el barrio de los canales de Milán

Si hay unos canales famosos en Italia, esos son los de Venecia, ¿verdad? Pues desde ya tengo que decir que los de Milán son de una enorme belleza.

Milán cuenta con su propio barrio de los canales, Navigli, y en mi opinión es la zona con más encanto de la ciudad.

Se trata de un barrio perfecto para pasear y disfrutar de su enorme atractivo, de sus calles bohemias y de los contrastes y colorido de sus casas y edificios.

El barrio está un poco retirado del centro, por lo que hay que coger el metro para desplazarse hasta esta zona tan chula de la ciudad.

La parada más cerca es Porta Garibaldi, desde la que hay que caminar entre 5-10 minutos hasta llegar a los canales.

Os dejo la que para mí es la estampa más encantadora del barrio de Navigli.

Como curiosidad, el último domingo de cada mes tiene lugar en Navigli un mercado de antigüedades.

Y aquí podéis verme a mí totalmente enamorado del barrio ?

 

Atardecer en el Castillo Sforzesco

Tras un paseo por Navigli más largo de lo que teníamos planeado (nos encantó y queríamos disfrutarlo al máximo), se empezó a hacer de noche y nos fuimos a otra zona muy chula de Milán, el Castillo Sforzesco.

El Castello Sforzesco está situado en el casco antiguo de la ciudad y hoy en día alberga un museo de arte.

Es una zona monumental que recomiendo visitar antes de marcharse de Milán.

Perdonadme por la calidad de las fotos cuando se fue la luz. Todavía no tenía la cámara de fotos y las hice con el móvil.

 

En resumen, de Milán me quedo con la belleza de su catedral y el encanto de sus canales ❤️️

PD: Os dejo el resto de fotos de los canales ¡quería incluirlas todas en el post dada su enorme belleza!